Nuestra ganadería, trabajo esmerado con la ilusión de su dueño y fundador, Felipe Garrocho, consta hoy día de 22 yeguas homogéneas de movimientos ágiles y naturales, fuertes y de grandes proporciones de caja, dotes de yeguas excepcionales para la cría. En un intento de tradición y gustos personales, hemos tratado de salvaguardar las capas que para nuestro saber histórico, entendemos que debería imperar en el caballo español.

Hace más de 30 años, Felipe Garrocho comenzó esta ilusionante aventura con yeguas de una misma línea (Yeguada Candau) conservando su terquedad y sabiduría para bien o para mal, como él define. De este modo, sigue su tradicional fuente de aptitudes, raza y docilidad. Esta línea fue enriquecida con otra gran ganadería (Yeguada Marín García), aportando lo mejor de ella, movimientos funcionales y a lo que cualquier ganadero aspira para que estos animales lleguen a las competiciones de más alto nivel en la doma.